Venezuela – Sierra Nevada

Venezuela-Sierra Nevada Trekking

Diez jornadas de dura caminata a través de un impresionante paisaje de alta montaña, sembrado de lagos glaciares, picos nevados y collados a quatro mil metros de altitud.

Nuestros peores enemigos en este trekking serán tres : el mal de altura, si no hemos realizado una buena aclimatación, las temperaturas nocturnas y el peso de la carga que llevaremos a la espalda.

El trekking

Conviene prever entre diez y doce dias para realizar la travesia completa. Tembién pueden hacerse algunas extensiones interesantes, como la ascención al Glaciar Humboldt, que supondrá un dia suplementario de marcha.

Otra opción es subir al Pico Bolivar, que exige cinco horas de caminata desde el teleferico em el Pico Espejo. Estas dos ultimas ascenciones requieren material de escalada y para el hielo.

Como se llega (à compléter)

  • Iberia
  • Air Venezuela
  • Lan

Una vez en la capital venezolana, varias companias locales como LAI, Air Venezuela o Santa Bárbara, tienen vuelos hasta MERIDA. También functiona un autobús nocturno climatizado que comunica las dos ciudades. El trajecto dura en torno a doce horas y el precio del billecte es de unos 45€.

Papeleo y permisos

Si la estancia en el pais es menor de 3 meses, basta con el pasaporte en vigor. No hace falta ningún permiso para realizar trekking por la Sierra Nevada Venezolana. En cambio, es aconsejable contratar un guia local : Casa de la Mano Poderosa, institución dedicada al ecoturismo, tel. 00 58 274 252 38 04.

Equipo

Ademas de calzado de montaña, hay que llevar protección solar y ropa de abrigo, pues las temperaturas nocturnas bajan a 5º bajo cero durante la temporada seca y hasta 15º bajo cero en la húmeda. Resulta útil disponer de pastillas purificadoras del agua.

Alojamiento

En Mucuchies, antes de empezar la caminata, hay un hotel comfortable y econolico, que dispone de habitaciones individuales y otras comunitarias.

En La Mucuy Alta, la Casa de la Mano Poderosa proporciona hospedaje, organiza actividades en la naturalez y ofrece guias de montaña.

Ya no se encontrará alojaniento regulado hasta Los Nevados, en un confortable y bastante barato albergue, que también prepara desayunos y comidas.

En el resto de la ruta, se vivaquea. Será muy importante disponer de una tienda de campaña resistente a las muy bajas temperaturas nocturnas.

En el Lago de Santo Cristo existe en modesto refugio de pescadores, pero éstos tienen prioridad par su uso. No se pueda dar por sentado que se pernoctará en el.

Comida

Hay que abastecerse de comida en Mucuchies, pues no se encontrara comercios ni equivalentes durante las siguientes jornadas. En los pueblos y caserios del recorrido, exsite la posibilidad de comprar la comida que los campesionos preparan para si mismos.


Venezuela-Sierra Nevada Fredrique Wallis DayFrederique Wallis-Davy

Althair Hors Série Nº5 – Avril 2003

www.venezuelatuya.com/ande/

Venezuela – Grands Voyages – 1999/2000 – Arthaud (Liste de sentiers par Région Vénézuelienne)

Muy poco conocidos, los Andes Venzolanos ofrecen extraordinarias caminatas, idóneas para los amantes de los espacios naturales sin mácula y de las cumbres. Además, singulares tradiciones de las montañas, vinculadas a los abundantes lagos de origen glaciar, envuelven al visitante en una dimensión misteriosa que aumenta el encanto de la zona.

El centro administrativo de la región es la ciudad de Merida. Alli llegaremas Donald y Yo desde la capital del pais, Caracas, tras un vuelo durante el que disfrutamos de espectaculares viestas panorámicas. La ciudat se encuentra en una meseta elevada 1600m sobre el nivel del mar y atravesada por profundos valles fluviales. Fundada en 1558 por los conquistadores españoles, Merida creció alrededor de su Universidad de los Andes, la mas antigua del pais, que en la actualidad acoge a unos 30.000 estudiantes. Y en 1813, fue la primera ciudad venezolana que reconoció a Simon Bolivar como líder de la revelión contra la situación colonial.

Unos de los grandes atractivos de Merida es su teleferico, el mas largo y alto des mundo : tiene un recorrido de 12,5km y asciende hasta el Pico Espejo a 4.750m de altitud. Por otra parte, la mejora general de las comunicaciones ha posibilitado el incipiente desarrollo de un sector turistico basado en los atractivos naturales y culturales de la zona. Las tradiciones andinas y la herencia hispánica se dan la mano en esta población con sólidas raices religiosas y muy preocupada por la conservaçión ambiental de su entorno.

Venezuela-Sierra Nevada Carte Traversee

Abandonamos Merida en una buseta (autobús) camino de Mucuchies. El pueblo, atravesado por la misma ruta Transandina que Simon Bolivar siguió en 1819 par liberar Colombia, se encuentra a 3.000m de altitud y es un dedalo de calles estrechas y casitas bajas, coloridas y cubiertas con tejas rojas. Nuestra llegada coincide con la animada procesión del Camino de la Cruz, que concluye en la Iglesia de San Benito. Aprovechamos la jornada para abastecernos de alimentos, pues ya no podremos hacerlo durante los 5 dias siguientes. También admiramos los singulares perros locales, llamados “Mucuchies”, descienden de “San Bernados” traidos por los españoles en el siglo XVIII y son el orullo local por la pureza de su raza.

Hacia el Lago de Santo Cristo

Al dia siguiente, negociamos el transporte en coche hasta Gavidia, a un media hora por carretera, donde comienza el trekking. La primera etapa debe llevarnos hasta el mayor lago glaciar de la Sierra Nevada, el de Santo Cristo, que está a 5 horas de marcha desde Gavidia. Después de pensarlo mucho, Donald y yo hemos decidido emprender la caminata sin la ayauda de ningún guía local.

Venezuela-Sierra Nevada Laguna Santo Cristo

La ruta se plantea inicialmente fácil. Ascendemos paulatinamente por una especie de llano inclinado, la “Quebrada de Las Piñuelas”, a través de un paisaje grandioso. El silencia es absoluto, sólo lo rompen nuestros cada vez más esporádicos comentarios. Finalmente, alcanzamos el “Collado de Santo Cristo” a 4.000m d’altitud. Tras un breve pero empinado descenco, llegamos el lago del mismo nombre, en cuya orilla instalamos el campamento.

Algunas vacas nos observan de reojo. Casi lamentamos no haber traido un sedal para pescar truchas y asarlas en una fogata. Deberemos conformarnos con cenar “arepas” – especie de bocadillos hechos con pan de maís – compradas en Mucuchies. Nos sentimos tan a gusto en este paraje, que decidimos dedicar la jornada siguiente a rodear el lago y bañarnos varias veces en sus aguas transparentes.

De madrugada, en cuanto se aclara un poco la neblina, reandamos el abrupto camino hacia el collado, donde empieza un descenso de casi 5 horas. El valle está angostamente encajado entre montañas. De vez en cuando, pasamos delante de algunas casas aisladas o de fragiles apriscos, construidos para dar refugio a los campesinos que se aventuran en estas soledades.

En una encrucijada entre dos valles, encontramos a un anciano qie afirma estar esperándonos. ¿Comó se enteró de nuestra presencia? Nunca lleagmos a saberlo. El Señor Rafael, asi se presenta, nos invita a pasar la noche en Los Aranguren, una minúscula aldea con 6 casas que se agazapan en el fondo de un valle. Siguiendo la dirección de nuestro avance, su vivienda es la última, una vez dejamos atrás un salta de agua y un puente. Además de nuestro anfitrión, también la habitan su esposa y sus hijos, todos dedicados a la elaboración de queso ahumado para su venta en el mercado de Mucuchies. Hambriendos como llegamos, le compramos una pieza que devoramos en un santiamén.

Venezuela-Sierra Nevada Paramo del Cardenilato

Generosidad Andina

La estancia resulta agradable y animada. A pesar de pobreza, los andinos son muy hospitalarios y siempre están dispuestos a compatir lo que tienen contiguo. A cambio, agradecen cualquier aportación economica, por modesta que sea. Desgraciadamente, muy pocas personas pasan por su aldea, ya que queda un poco separada del camino. Sin embargo, estamos encantados de haber tomado este desvio y disfrutar asi de un poco de calor humano en esta olvidada región.

Por la mañana, nuestro anfitrión nos entrega una especie de croquis que preparó mientras dormiamos y nos señala dónde debemos recuperar el sendero. Siguiendo sus indicaciones, remontamos el camino hacia el “Alto de Toñito”, un puesrto de montaña que se eleva a 4..100m de altidud. Éste es uno de los trechos más exigente del trekking, ya que deberemos remontar 1.500m de dénivelé en unas 6 horas de esfuerzo continuado.

Avanzamos lentamente, controlando el ritmo respiratorio. El paraje que atravesamos se llamo “El Páramo de Toñito” y es un especie de desierto de montaña a más de 3.500m de altitud. El viento ruge sin tregua.

Desde arriba del alta, vemos el valle hacia el que nos dirigimos, “El Páramo de Cardenalito”. El camino serpientea entre pedruscos y unos arboles que, en esta región, se conocen como “Frailejones”. Hay 45 especies distincata, todas ellas perfectamente adaptadas a un clima tan extremo, y los campesinos locales han aprendido a obtener todo tipo de productos de ellos : desdes infusiones y condimentos culinarios, hasta colchones, cuyo rellono elaboran con las hojas. Caminamos atentos, con la esperanza de ver algún cóndor, pero sólo nos salen al paso conejos sobresaltados por nuestra presencia.

Hacemos paradas frecuentes para evitar que el prolongado descenco hasta “La Mucuy Alta”, el proximo final de etapa, resienta nuestras rodillas. Con frecuencia, aprovechamos los riachuelos de montaña que atraviesan el camino para resfrescarnos y relajar los músculos.

Mas allá de La Mucuy Alta, la ruta se adentra en un bosque tropical. Es un paraiso para ornitólogos, ya que multitud de pájaros lanzan sus trinos desde los arboles, aunque pocos se dejan ver.

Venezuela-Sierra Nevada Rio Mucuy

Asomados al Glaciar Humboldt

El paisaje cambia de manera drástica al dia siguiente. Acantilados y roquedales encajonan progresivamente nuestro paso, y el camino se empina más y más, mientras remontamos el valle por un flanco de la montaña. El viento es cada vez mas frio y el cielo adquiere un color azuloscuro. Nos invade el vértigo cuando contemplamos el colossal Glaciar Humboldt. Poco después, llegamos al “Lago Verde”, que se abre al pie de la lengua helada. Sobrecogidos, instalamos l tienda en este escenario desmesurado.

Al dia siguiente, llegamos al “Lago del Suero”, donde se adivina una senda que asciende al Glaciar. Nos quedamos con las ganas de seguirla, pero no hemos traído equipo para el hielo. Remontamos “La Ventana”, un collado a casi 4.600m de altitud. Las panorámicas son deslumbrantes, con el glaciar a nuestra espalda y el “Pico Bolivar” ante nosotros. A los lejos, se adivinan “Los Llanos”, las grandes planices que se extienden entre los Andes y el Rio Orinoco.

Caminamos durante 6 horas, acusando la falta de oxigeno. Cuando por fin vemos el “Lago Timoncito”, en la falda del Pico Bolivar, casi dudamos de su realidad. De un color verde grisáceo y a 4.700m sobre el nivel del mar, es le lago mas elevado del país. A pesar del frio, decidimos acampa a su vera. Pero ni siquiera la limpidez de sus aguas nos anima a zambullirnos.

En est tegion andina, los lagos tienen un carácter sagrado. Según la tradición, el mundo estaba inicialement vacia, deshabitado, salva por les Antiguos Espiritus, cuya longevidad los hacia parecer hechos de la misma piedra. Cansados de su monótona existencia, decidieron crear el universo : el sol, la luna, las estrellas y los planetas. Todavia insatisfechos, añadieron formas que rompieran la monotonia del paisaje, levantando las montañas de la Sierra Nevada. Pero la creación estaba aún incompleta : faltaban los seres vivos. Entonces, los Andiguos Espiritus hicieron que dos cuerpos emergieran de un lago. Fueron los primeros hombres, que pronto abandonarián su origen en las montañas y se instalaron en los valles. Aún hoy, estas alturas se consideran el dominio de los Antiguos Espiritus, que conservan inalterada toda su magia.

Venezuela-Sierra Nevada Pico Bolivar

El Ultimo Esfuerzo

Al día siguiente, ascendemos el “Pico Espejo” por un camino muy abrupto. De vez en cuando, se nos escarpan maldiciones cada vez que nos falla el pei de apoya y resbalamos montaña abajo, desandando lo ya avanzado. Jadeantes, nos concedemos una tregua para admirar, en la lejaná, la “Sierra de Cocuy”, un macizo de los Andes colombianos que se perfila en el horizonte.

Llegados a la estación final del teleférico de Merida, nos obsequiamos con un buen desayuno para reponer fuerzas. Una vez rehechos, seguimos el sendero de la “Cresta del Gallo” hasta encontrar, en el “Collado de la Cruz”, la senda que lleva a “Los Nevados”. Construida con la misma piedra de la mintaña que la enmarca y con la que se confunde, esta población es un hermoso ejemplo de núcleo andino, todo él vertebrado en torno de una plaza central.

De buena mañana, un vehiculo todoterreno nos transporta hacia Mérida por una pista estrecha que zigzaguea aferrada a la ladera. Apesar de los inquietantes encuentros con los coches que vienen de frente, una plenitud imperturbable nos has invadido, y no desaparecerá hasta que sobrevolemos los Andes de regreso a Caracas.

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